Armas De Distracción Masiva

distractions¿Porqué debería de gastar una hora de mi tiempo con el Señor cuando habitualmente no hago más que pensar en las personas con las que estoy molesto o que están molestas conmigo, o con libros y páginas que necesito leer y docenas de tonterías que se apropian de mi mente por un instante?

La respuesta es porque Dios es mayor que mi mente y mi corazón, y lo que pasa es que esta hora no es mensurable en términos de éxito y fracaso humano. Si yo amo a Dios con todo mi corazón, mente y alma, entonces debería ser capaz de invertir una hora diariamente solo con aquel a quien amo. Lo extraordinario de esto es que sentado en la presencia de Dios durante una hora, día tras día, semana tras semana, mes con mes, aún en la confusión total y con una miríada de distracciones, de hecho permite que Él me cambia la vida radicalmente. Después de todo, pudiera pensar que la hora fue inútil, pero después de treinta, sesenta o noventa de tales horas inútiles, me doy cuenta que una suave y pequeñita voz ha estado hablándome más allá de mi mente ruidosa y me ha dirigido la vida por el camino correcto.

Adaptado de El Camino Al Alba de Henry Nouwen.

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