Sin Espuma O Burbujas Por Favor

cafesoloYo no sé acerca de ti, pero parece que cuando alcanzas cierta edad, lo único que deseas desde que amanece hasta el anochecer es Dios. Dios por sí mismo, un vislumbre de su presencia, un susurro de su Espíritu. Esa cierta edad mencionada antes, puede ser debido a que en el tiempo y el espacio, estás más cerca de tu futuro hogar que del anterior y sientes que es tiempo de conocer mejor el propietario de tu casa venidera. No es necesariamente así, porque los jóvenes también se despiertan una mañana y sorprendentemente se dan cuenta que anhelan a Dios. De ahí en adelante, ninguna cantidad de espuma o de burbujas en los domingos, no será ni remotamente suficiente, cuando el alma está hambrienta de adorar, orar, escuchar y comentar de Jesús, solo o juntos. Tal vez, lo que esté sucediendo es que nuestra alma oye el susurro con nuestro nombre y el deseo que se levanta es nuestra respuesta para entablar la conversación. Como dijo Samuel cuando era niño: “Habla mi Señor, tu siervo escucha.” ¿Esto es cierto, Se puede curar?, ¿Qué opinas?

Quédate tranquilo un rato, que te enseñe la palabra de Dios. Samuel a Saúl.

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