Sin Espuma o Burbujas Por Favor

cafesolo

No sé a ti, pero a mí me parece que cuando uno alcanza cierta edad la única cosa que uno quiere de la mañana a la noche es Dios.  Dios mismo, vislumbres de su presencia, susurros de su Espíritu.  A esa cierta edad tal vez porque en tiempo y espacio, uno está más cerca de su futuro hogar que del anterior y uno siente que es tiempo de conocer mejor al Dueño de Casa. Pero no necesariamente, pues la gente joven también despierta e inesperadamente se dan cuenta que quieren a Dios.  ¿Qué hacemos nosotros?

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